Descartes, un
filósofo considerado como el padre de la modernidad, se preguntó en un escrito
llamado Meditaciones Metafísicas, si
era posible que la fuente de sus errores fuera un ente malvado y muy poderoso que
invadiese sus pensamientos y le hiciera percibir mal las cosas. Por tanto el
filósofo en cuestión tendría ideas erróneas de las mismas.
Descartes concluyó
que aquello no era posible, sino que sus errores se debían más bien a la falta
de perfección absoluta que lo caracteriza.
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De tal manera, nosotros podríamos ser solamente cerebros en cubetas a los que se les insertan experiencias que hacen sentir que tenemos un cuerpo y que vivimos en un mundo con ciertas características, conocemos otras personas…. ¿Te imaginas? ¿Imaginas que nada de lo que conoces sea real, ni siquiera tú mismo? Si fuésemos cerebros en cubetas, no tendríamos cuerpo, nuestro pasado sería una invención, todos los sentimientos: lo que sentiste con tu primer amor, los momentos alegres, también los más tristes, ¡todos! habrían sido creados por una máquina.
Pero tengo seguridad de que soy
real y no sólo un cerebro en una cubeta, si no lo fuera, no me estaría
preguntando sobre este asunto, ¿o sí? ¿será que alguien está metiendo esa
información a mi cabeza? D:
¿Y tú? ¿Estás seguro de que
existes?
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